Detox al sol: recarga tus reservas de vitamina d y cuida tu piel

DETOX AL SOL: recarga tus reservas de vitamina D y cuida tu piel

La vitamina D es absolutamente esencial para tu salud. 

Y no sólo para tus huesos pues ya sabemos que si tienes alguna enfermedad autoinmune, cáncer, desequilibrio hormonal o problemas neurológicos, es importante que tengas unos niveles óptimos de Vitamina D. Los estudios han demostrado que unos niveles óptimos de vitamina D reduce a la mitad el riesgo de cáncer de mama(1).

El sol es vital para la vida y la fuente principal de Vitamina D. Los rayos UVB son los que activan la síntesis de Vitamina D en la piel a partir del colesterol. Además, los rayos solares aportan otros beneficios para la salud como la reducción de la hipertensión, infecciones y cáncer (2).

Pensarás que aquí en España, y más todavía en Mallorca no tenemos falta de Vitamina D. Pero la realidad es muy diferente pues el 90% de las personas que pasan por mi consulta son deficientes o muy deficientes en esta vitamina (incluida yo misma). (Si quieres saber cuales son tus niveles de Vitamina D, pide a tu medico un análisis de vitamina D 25(OH) en sangre)

¿Qué está pasando entonces si tenemos abundancia de sol? Pues que en los últimos 20 años, el sol ha pasado a ser nuestro enemigo. Para protegernos del sol nos han dicho que debemos ponernos protectores solares tanto en verano como invierno. Y esta obsesión no ayuda pues además de ponernos mucho producto tóxico en nuestra piel, como la oxybenzona, los casos de cáncer de piel no se han reducido, sino todo lo contrario (los casos de melanoma se ha duplicado en España en el periodo 1993-2002 y aumentan a un ritmo del 10% anual). Y además con la aplicación continua de protectores solares estamos bloqueando también la absorción de vitamina D.

Con estos sencillos trucos podrás recargar tus reservas de Vitamina D al mismo tiempo proteges tu piel del sol y de los protectores solares tóxicos.

  1. Toma el sol fuera de las horas centrales del día EXCEPTO por 15 minutos, si tienes una piel tipo III (que raramente se quema), exponiendo cuanta más superficie corporal mejor.  Este es todo el tiempo que necesitas para obtener tu dosis de 2000 iu de  Vitamina D en verano (3).
  2. No te duches con geles o jabón. La vitamina D se sintetiza en la superficie de tu piel pero puede tardar hasta 48 horas en ser absorbida (4). La mayoría de nosotros nos duchamos con jabón y gel después de un día en la playa pero junto con los restos de arena la vitamina D también se va por el desagüe. Por eso es mejor que evites el jabón y lo utilices sólo para las axilas y zonas intimas y el resto del cuerpo lo enjuagues sólo con agua
  3. Come tu protector solar. La exposición a la radiación solar incrementa los niveles de radicales libres en el cuerpo. Y para contrarrestarlos, el cuerpo necesita más antioxidantes. Por eso debes aumentar consumo de alimentos ricos en antioxidantes como verduras y frutas típicos de esta época de verano como las cerezas, fresas y otros frutos rojos, pimientos, zanahorias, verdura de hoja verde, té verde etc.
  4. Utiliza protectores solares de origen mineral y que no lleven componentes tóxicos. Existen dos grupos de filtros solares, unos son de síntesis química y aparecen en las etiquetas como cinamatos, benzofenonas o derivados del benzimidazol. Estos actúan absorbiendo la radiación solar y son potentes alérgenos y disruptores hormonales, es decir, interfieren en el correcto funcionamiento hormonal al actuar de forma similar a las propias hormonas de nuestro organismo (5). Los otros son filtros físicos o de pantalla, principalmente el dióxido de titanio o el óxido de zinc. Son sustancias minerales que forman una pantalla sobre nuestra piel que actúa reflejando la luz solar. Solamente este tipo de filtros están permitidos en cosmética econatural certificada ya que no son dañinos para el ser humano y ofrecen la protección más segura. La marca española Amapola Bio (por ejemplo) tiene protectores solares de estas características y de varias intensidades. Otra de mis favoritas, para la cara, es Alga Maris y ahora hacen versión con color para disimular rojeces e imperfecciones.
  5. Protégete con la ropa. Aunque sean filtros minerales, los protectores solares nos dan una falsa sensación de seguridad. Pensamos que una vez que nos aplicamos el protector solar estamos protegidos del sol durante horas. Si no quieres acabar con la piel como si fuera una bolsa de cuero viejo, lo más recomendable es que no pases mucho tiempo seguido al sol y si lo haces mejor protégete con ropa ligera que te cubra lo máximo posible (y un sombrero).

Si sigues estas recomendaciones recargarás tu reservas de Vitamina D después del invierno sin dañar tu piel ni intoxicar tu cuerpo.

¡Disfruta de la energía del sol!

Referencias:

  1. Garland et al (2007). Vitamin D and prevention of breast cancer: pooled analysis, Journal of Steroid Biochemistry and Molecular Biology 103, pp.708-11
  2. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24924758
  3.  https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27664761
  4. Binkley N. et al. 2007. Low Vitamin D status despite abundant sun exposure. J Clin Endocrinol Metab, 92, 2130-5
  5.  http://www.ewg.org/2015sunscreen/report/the-trouble-with-sunscreen-chemicals/

Más información:

http://www.bioecoactual.com/es/blog/2061-protectores-solares-parte-ii-por-ana-isabel-de-andres-de-www-amapolabio-com-miembro-de-la-red-ecoestetica

La historia de la Vitamina D de Michael F. Holick (uno de los mayores expertos en esta materia)- 

Todo lo que necesitas saber sobre la Vitamina D

 

 

 

 

 

 

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