La gente dice

Recomiendo a Marta al 100% para temas de intolerancias.
Gracias a ella he cambiado mis hábitos y mi alimentación. Mis cambios han sido espectaculares, cosa que me hace ser feliz y vivir bien, poder disfrutar de todo y escuchar a mi cuerpo.

Alexandra
29 años

Las seis semanas de depuración guiada por Marta, fueron el mejor regalo que he podido hacerme a mi misma! Tengo que agradecerle que me haya ayudado a conseguir mi objetivo con su apoyo y comunicación constante. La recomiendo constantemente.

Maria Teresa
Quirck
60 años

 

En estas fotos hay 4 años de diferencia. No soy muy dado a hacer este tipo de comparativas, pero fue a raíz de una foto de estas que decidí que era hora de poner solución a un problema que me tenía atrapado. Durante los dos primeros años no hubo demasiado progreso, efecto yoyó, pocos resultados, llegué a perder 10 kilos que iban y venían.

Los cambios reales vinieron a raíz de una artritis que se me diagnosticó en noviembre de 2015. Entre ingreso hospitalario y multitud de pruebas, empezé a tomar metotrexato el febrero de 2016, un tratamiento que me impedía beber alcohol, cosa que aproveché para iniciar una vida más saludable. No fué pero hasta noviembre de 2016 que me puse en manos de Marta Vázquez, a partir de ese momento entendí lo que hacía falta hacer para parar una enfermedad autoinmune y de rebote conseguir bajar peso de forma saludable.

Mi principal objetivo al empezar el tratamiento era dejar de sufrir dolor. Una artritis reumatoide te condiciona el modo de vida, no puedes hacer planes de fin de semana, no sabes si vas a poder poner el pie en el suelo o si vas a poder cerrar las manos, si va a poder coger el tenedor, o conducir con normalidad. Todo depende del día que te empieza la inflamación. Recuerdo un jueves por la tarde, salía del colegio a las 19h, había sido una buena semana y venían 3 días de descanso. En el momento de salir de clase noté un pequeño pinchazo en el pulgar derecho, una especie de rampa, y pensé, ya la tenemos aquí. Durante la noche la cosa fue a más y al día siguiente tenia el pulgar, índice y palma de la mano inmobilizada, y un fin de semana sin posibilidad de hacer nada. Entonces se ve cual era mi objetivo, no sufrir dolor y poder planificar un fin de semana con mis hijos, o poder ir a la montaña a caminar. Este miércoles corrí 5 kilómetros en 32 minutos, me quedé a 300 metros de un objetivo soñado, hacer 5km en 30 minutos, hacía dos años que no salía a correr, y ahora sé que la semana que viene podré volver a entrenar sin ningún problema, pues puedo decir que se ha cumplido el objetivo.

Al empezar, pesaba 99kg y a finales de diciembre llegué a los 92, peso que he mantenido hasta ahora. La bajada de peso fue espectacular, notaba como mi cuerpo iba perdiendo kilos como nunca antes me había pasado. Lo más notable ha sido la bajada de tallas, he pasado de una XXL a una L de camisetas. En esta ecuación hace falta también practicar deporte, ahora de forma más intensa y efectiva, es muy importante ganar masa muscular, no solamente ir a caminar o correr. Y también recomiendo bailar, swing, aprender a bailar en edades adultas es muy bueno para el cerebro y para las relaciones sociales.

Pero lo más importante es no iniciar el camino solo, hay que ponerse en manos de profesionales y pedir ayuda cuando sea necesario. En la primera entrevista con Marta nunca había visto tanta profesionalidad en una visita. No dejo de recomendarlo.

Guillem Mateu, profesor, 42 años

At the beginning interview with Marta, it impressed me immensely, when I was asked if I would commit to the regime required to complete the detox and follow up structure, for living a healthy life. It is very rare to find a person who operates with such integrity in their work and beliefs, and requires that same integrity from their client. It gave me the freedom to participate knowing I would have a complete support structure if I deviated from the recommended diet( which of course happened) and I am happy to say that through Marta’s expertise and coaching, I am now much more aware of the necessity to eat well and the benefits of same. I would recommend to anyone wishing to take total control of their lives to spend time with Marta to develop a nutritional regime that works for themselves. It has also been fantastic relearning to love great food again. Thank you Marta.

Geoff Clark, 50 años

Considero a Marta un gran profesional que me ha ayudado a mejorar mi hipotiroidismo de Hashimoto, he conseguido perder peso y volumen, ya no se me cae el pelo, anímicamente me encuentro mucho mejor y me despierto con más energía.

Aloha Casado
35 años

Recomiendo a todo el mundo que pruebe el programa DETOX grupa de Beewellness. A mí  me ha ayudado muchísimo. Me siento mucho más  relajada, con más energía y con ganas de seguir cuidándome y aplicando todo lo aprendido hasta hoy. Si al principio me hubieran dicho  que me hubiera venido tan bien, me hubiera costado  creerlo. Solo te puedo dar las gracias  Marta.

Mari Carmen Campos, 58 años

El programa DETOX  de Beewellness ha sido un regalo: ver y sentir en mi propio cuerpo la fortaleza, energía y bienestar que nos podemos aportar eliminando algunos hábitos pero sobretodo incorporando alimentos y nutrientes que ayudan a nuestro organismo ha sido un regalo para toda la vida. Y se nota! Han mejorado muchos aspectos de mi vida, como el sueño (padecía insomnio), las digestiones o incluso la energía vital y el humor, me siento feliz y mucho más serena que antes, además de haber bajado 4 kilos. Pero realmente lo importante es como me siento y lo que he aprendido, que espero y creo que se va a quedar conmigo por mucho tiempo. Gracias!

Cecile Parra, 40 años

Llevo casi dos décadas sin comer carne roja, ni blanca ni de ningún tipo, vaya carne terrestre como la llamo, porqué pescado si, aunque durante épocas tampoco demasiado a menudo. También más o menos el mismo tiempo que empecé a escoger productos “eco” y a interesarme por la ética en el trato con el entorno, sean animales, plantas o persones, no en este orden necesariamente. Digo esto para explicar que los alimentos han sido para mi, desde hace tiempo, tema de conciencia y salud, pero por lo que he aprendido, no completamente en la buena dirección.

Llegué a contactar con Marta en un momento en el que me costaba horrores levantarme de la cama, en que cada nuevo contratiempo de trabajo, o de la vida diaria me suponía un estrés tal que era insostenible, por no hablar de las recurrentes migrañas que me noqueaban 2 o 3 días invariablemente cada mes. Creo que hasta había perdido un poco el color de mi piel.

El caso es que después de unos análisis con ciertos factores a la baja y una tiroides por allí amenazando, me decidí a dejarme ayudar en el control de la alimentación, pues además había perdido el apetito, el gusto y las ganas por cocinar… vaya, que sinceramente estaba hecha un trapo, y algo me decía que allí había un terreno que daba por resuelto pero que cojeaba en alguna parte.

Debo decir que me empecé el “tratamiento” con muy buena disposición, muy atenta a seguir los consejos, porqué poco tenía a perder, y si mi intuición no me fallaba, mucho a ganar. Me gustó la manera pausada y progresiva en que empezamos a aplicar ciertos cambios en las costumbres alimenticias. Empezando por incorporar esos batidos mañaneros que ahora son mi delicia, y la atención de que cada plato contuviera un poco de proteína… No diré que introduje la carne, pues esta es aun una batalla que tengo que vencer, o no, aun no lo tengo claro, pero si que me hice muy consciente de la importancia de la proteína en el equilibrio de un plato que además por lo que he aprendido ayuda a digerir otros componentes. Una vez más fortalecida le siguió el experimento que me propuso de “limpiar” el campo de batalla, es decir el cuerpo, dejando de comer todo lo que pueda contener gluten, legumbres, arroz, para poder detectar al reintroducirlos poco a poco, si había alguna alergia observando como el cuerpo reaccionaba a cada nuevo alimento. Cada paso iba acompañado con la atención puesta a unos varemos, con el fin de poder estudiar y detectar yo misma los efectos de cada alimento, en el cansancio, estado de ánimo, emociones…Noté como si hubiera hecho una tabula rasa. Y sorprendentemente pude empezar a relacionar algunos pensamientos y estados emocionales recurrentes con algunos alimentos!. Esto me ha dejado con los ojos como platos, como si al tomar un alimento pulsara un botón que desencadena el patrón.

No diré que el proceso haya sido fácil, pues es una gran apuesta romper esas pautas que todos tenemos impuestas desde pequeños y que la sociedad actual respalda y apoya, con lo que, si con mi vegetarianismo o flexivegetarianismo como ahora lo llaman, al principio ya era nadar a contracorriente, hacer esta prueba que ha durado unos 6 meses ha sido toda una batalla. Pero quien ha dicho que las cosas que valen la pena no hayan de ser luchadas?

Sobra decirlo, sino poco que estaría escribiendo estas letras, mi estrés ha disminuido drásticamente, mis migrañas hay meses que no se presentan (¡), he aprendido a gestionar mejor mi tiempo y mis ocupaciones en pos a no provocar ese conocido estrés de superwoman, y aunque si me dejan, sigo siendo una gran marmota, levantarme por la mañana ya no es la debacle, y menos sabiendo que en la cocina me espera un maravilloso “smoothie” que me da superpoderes.

Finalmente lo que más me ha sorprendido de todo el proceso, es que me di cuenta de que antes seguía ciertas pautas de alimentación desde el corazón o la ética, cuando no de la razón, y que mi cuerpecito de mujer de 40 años, poco o nada era escuchado.

Así que el mejor resultado de todos ha sido que me he hecho verdaderamente consciente de las necesidades de mi cuerpo, de mis necesidades, y que a parte de fortalecerme, he aprendido a escucharlo. Lo cual vale más que mil consejos externos y allí está el verdadero beneficio de la “terapia con Marta”.

Olga Viñas, 42 años